Los GPS han sido sin duda, una herramienta muy útil en nuestro día a día. Un sistema en que se ha mejorado considerablemente el rendimiento de la red del sistema de posicionamiento global de satélites, siendo utilizado para cada vez más usos: smartphones, para hacer ejercicio, etcétera. Además, muchos fabricantes de estos dispositivos e incluso entidades gubernamentales han querido impulsar la evolución de este sistema para que tenga cada vez una mayor precisión, siendo más rápida la captación de datos y resultados de la misma.

En el deseo de estas mejoras, se ha incluido el uso de una red de estaciones de referencia GPS fijas para construir un modelo de mejora constante de los datos de órbita del satélite, que puede ser utilizado para ayudar a los sistemas de GPS a recoger datos de los satélites de manera más fácil y sobre todo más rápida, lo que conlleva entre otras cosas un consumo menor de batería.

La “NGA” (Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial) se encarga de suministrar datos sobre las órbitas de los satélites GPS al Departamento de Defensa estadounidense y la comunidad científica. En su empeño por mejorar este sistema, en vez de crear más estaciones terrestres tratan de adquirir más datos orbitales a través de una especie de ‘crowdsourcing’ de recogida de los datos de una costelación de estaciones terrestres GPS  operados por empresas privadas y otras instituciones.

Con esta estrategia la Agencia espera que los resultados se obtengan de manera mucho más rápida y precisa, crear GPS altamente precisos y permitir ligeros dispositivos de seguimiento que puede durar meses o incluso años en una sola carga de batería. Esto se vería reflejado también en los dispositivos portátiles, donde se mejoraría como ya comentamos la precisión, pero que además, el consumo de batería por el procesamiento tanto de la búsqueda como los resultados, algo que actualmente en ciertas ocasiones consume bastante recursos de nuestro dispositivo.

La mayoría de los sistemas GPS y smartphones conectados a Internet utilizan receptores GPS asistidos (A-GPS) para acelerar el proceso. El A-GPS utiliza la conexión del teléfono para obtener los datos de posicionamiento. También se basan en los datos de ubicación, incluyendo la triangulación con las antenas de la compañía de la que somos clientes y una base de datos de direcciones MAC de Wi-Fi para conseguir una solución precisa de la manera más rápida posible. Procesar todos esos datos para obtener una solución puede ser una carga grande en la vida de la batería.

Sin embargo, un nuevo enfoque para el manejo de datos GPS puede cambiar las cosas.  Mediante la descarga de todos los cálculos a un servidor en la nube, donde el coste computacional es menor y la potencia es abundante. En un artículo publicado por Microsoft Research en noviembre, los investigadores informaron que un prototipo de “GPS en la nube”  llamado CLEO, envió información a la nube para su procesamiento. El resultado: CLEO fue capaz de generar información de ubicación de alta precisión con una reducción del consumo de energía muy alta.”En otras palabras”, escribieron los investigadores, “con un par de baterías AA, CLEO teóricamente puede aguantar la detección continua de señal GPS durante 1,5 años.”

Está claro que se sigue buscando una fórmula efectiva para quitar todo el peso de cálculos y posicionamiento a nuestros teléfonos y otros aparatos GPS. El consumo de batería y la lentitud con la que realizan el posicionamiento son dos razones potentes para seguir investigando en este campo

Via Ars Technica

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