¿Alguna vez has visto un texto y te has quedado con las ganas de saber qué tipo de fuente concreta era?, ¿o has visto un color concreto que te ha encantado?

Si esto nos ocurre frente al PC la solución es bastante sencilla porque en la red existen muchas webs que analizan un trozo de texto y detectan qué fuente es o al menos la más similar que podemos encontrar. Sin embargo, si nos ocurre en la vida real, ojeando una revista o en un folleto, probablemente nos quedemos con la duda.

Spector es un inventazo diseñado por la estudiante Fiona O’Leary para su proyecto final en la Royal College of Art. Es un prototipo, pero cualquier diseñador mataría por algo así, así que no descartemos verlo en un futuro.

Reconocimiento de fuentes y colores en el mundo real

reconocer fuentes real

El funcionamiento del aparato es sencillo, desde Wired lo llaman “el Shazam de los colores y las tipografías“. Como muchos sabéis, Shazam es una de las apps más conocidas para reconocer canciones con sólo escucharlas durante unos segundos, pues Spector lleva ese proceso al reconocimiento de fuentes y colores en el mundo real.

Simplemente se coloca sobre la letra o el color (en una revista, un cartel… cualquier objeto físico con letras y colores que nos interesen) y Spector lo analiza y reconoce gracias a su cámara interna. Un algoritmo se encarga de “traducir” esos datos y detecta la información sobre el tipo de letra o, en caso de ser un color, los valores CMYK/RGB.

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Un algoritmo detecta la tipografía y el color y lo sincroniza con el PC

Si estas cerca del ordenador, el Spector sincroniza automáticamente mediante Bluetooth y pasa la información a Adobe InDesign, aunque también tiene memoria para almacenar hasta 20 muestras, por si te pilla lejos de casa.

Fiona ha ideado este Spector basándose en su propia experiencia, ya que sabe que en muchas ocasiones no se consigue plasmar exactamente lo que se quiere. Ahora mismo, el aparato puede reconocer solo 7 tipos de letra, pero está trabajando para integrarlo con una base de datos de fuentes mucho mayor y además también puede reconocer tamaños y espacios entre letras.

Sin embargo, tiene un gran inconveniente: la piratería de fuentes. Actualmente hay muchos diseñadores que se enfrenta al robo de sus tipografías y Spector lo facilitaría todavía más o, en todo caso, ayudaría al plagio. Más detalles de este proyecto en la web de Royal College of Art, donde también se puede ver el “Mimo”, un dispositivo físico que nos permite tener un portapapeles de físico con 4 interruptores.

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