¿La violencia en los seres humanos es un rasgo genético heredado de nuestros antepasados o el resultado de la educación y el ambiente en que vivimos?

Ésta es una pregunta que lleva siglos atormentando a científicos y filósofos, como Hobbes, que defendía lo primero a la vez que aseguraba que “el hombre es un lobo para le hombre” o Rousseau, que con su mito del “buen salvaje” abogaba por la segunda opción, defendiendo que nacemos como seres inofensivos, que pueden llegar a convertirse en individuos muy violentos si la vida que llevan les empuja a ello.

En cuanto a las teorías científicas al respecto, recientemente nos ha llegado de la mano de científicos de varios centros de investigación españoles un análisis a nuestro árbol filogenético que podría dar respuesta al dilema. Sus resultados han sido publicados en Nature y, por hacer un poco de spoiler, ya os decimos que Hobbes tenía mucha razón; pero Rousseau, a su manera, también.

El estudio sobre nuestros antepasados que localiza el origen de la violencia humana

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Para tratar de responder al dilema sobre la violencia humana, este grupo de investigadores comenzó por investigar una serie de muertes animales, tanto de 1.024 especies de mamíferos actuales, como de 600 poblaciones humanas que habitaron en nuestro planeta desde la Edad de Piedra hasta nuestros días.

Analizando también las relaciones de parentesco existentes entre estas especies, concluyeron que dentro de la mayoría de las especies analizadas, el asesinato supone el 0’3% de las muertes ocasionadas; mientras que en el caso del antepasado común a primates, roedores y liebres, subía hasta el 1,1%, llegando a alcanzar el 2,3% el siguiente antepasado del escalafón, común a primates y musarañas.

Esto, por lo tanto, nos lleva a comprender que un ancestro nuestro, que parece tener entre 160.000 y 200.000 años de antigüedad, es el culpable de que la especie humana tenga conductas tan violentas en muchas ocasiones.

Entonces, ¿la violencia humana no tiene solución?

March Against Police Violence

Estos resultados pueden llevarnos a pensar que, al estar impresa en nuestros genes, la violencia humana no tiene solución y que, como afirmaba Hobbes, somos lo peor que le puede pasar a nuestra propia especie.

Sin embargo, desde que el ser humano comenzó a vivir en sociedades civilizadas; con leyes, sistemas de mantenimiento del orden, como la policía, y cárceles, el porcentaje de muertes de nuestra especie relacionadas con el asesinato ha descendido hasta un 0’1%, por lo que parece ser que algo estamos haciendo bien.

De todos modos, no debemos olvidar que el asesinato no es la única causa por la que nos estamos sentenciando a nosotros mismos, pues otros factores como el cambio climático, o incluso la resistencia a antibióticos, también son culpa nuestra y desde luego que también causan y causarán muchas muertes con el paso de los años. Así que Rousseau tenía parte de razón al afirmar que el ambiente y la educación influyen en nuestra propensión a la violencia; pero Hobbes y, mucho tiempo antes, Plauto, acertaron mucho más al difundir que el hombre es un lobo para el hombre. Ojalá no acabemos destruyéndonos.

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  • Reni Busprisis

    Hombre, habéis puesto a Chuck Norris en la imagen de la línea de la evolución, qué más puedes esperar aparte de violencia?

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